Formación: La mejor inversión para competir e innovar

El conocimiento es un factor de producción que afecta a la competitividad de la empresa y de él depende su capacidad de innovar, condición indispensable para crecer en la economía del conocimiento y en un entorno de cambio continuo como el actual.

Innovar es convertir el conocimiento en riqueza, y el conocimiento se aporta y se transmite mediante la formación.

La globalización de los mercados y la eclosión de nuevas tecnologías exigen a las empresas una inversión continua en el recurso más importante con el que cuentan: su capital humano.

Un buen plan de formación de empresa con acciones prácticas y efectivas:

  • Motiva a los empleados, contribuyendo a que las personas sean más competitivas y permite alcanzar los mayores proyectos empresariales.
  • Mejora la imagen de marca y el prestigio de la empresa, que resulta así más atractiva tanto para sus propios trabajadores como para los externos, y permite atraer y retener el talento, clave para el éxito empresarial.
  • Aumenta la productividad y mejora la calidad de servicios y/o productos, contribuyendo a la satisfacción y la fidelización del cliente, aumentando la rentabilidad.
  • Genera confianza en la organización, fideliza al empleado e incrementa su polivalencia, mejorando la flexibilidad y reduciendo gastos de absentismo. El personal formado es mucho más eficaz en su trabajo y percibe la posibilidad de recibir formación continua como una "retribución" complementaria.

Además, el coste de la formación en la empresa es bajo en relación a los beneficios que aporta a corto y medio plazo, y puede estar totalmente subvencionado.

Para el trabajador autónomo la formación le permite diferenciarse del resto y aporta un valor añadido a su actividad en un mercado muy competitivo.

Aproveche las ventajas de nuestros cursos online

  • Reducen costes, porque no requieren desplazamientos (kilometraje, dietas…) y se pierden menos horas de trabajo, ya que no esta sujeta a horarios fijos y se puede realizar en aquellas horas de la jornada de menor actividad.
  • Eliminan distancias físicas y aumenta el impacto, ya que permite tener acceso a la misma formación a trabajadores de cualquier rincón del mundo. La oferta formativa presencial sería mucho más reducida, costosa y de más difícil acceso y alcance.
  • Minimización de recursos necesarios: La formación e-learning no requiere de espacios físicos específicos. Además, las herramientas necesarias para desarrollar la formación (un ordenador y conexión a Internet), normalmente ya están presentes en los lugares de trabajo o en cualquier hogar.
  • Integración e implicación de los empleados móviles o desplazados (comerciales, transportistas, consultores, delegados...) que también necesitan actualizarse. La participación en programas de formación online de la empresa les permite, además, una mayor integración, gracias a la interacción con sus compañeros, y aprovechar huecos en su ruta diaria para formarse en conceptos concretos relacionados con el trabajo, sin interrumpir la actividad laboral.
  • Interacción: Nuestros cursos online le permiten avanzar o retroceder, aprender leyendo, viendo, escuchando, chateando o con juegos, haciendo el aprendizaje más dinámico, menos tedioso.
  • Personalización y adaptación del curso al nivel y necesidades individuales: Cada participante elige ir más deprisa en las partes que ya conoce, dedicar más tiempo a aquellas que son de su interés o suponen mayor dificultad… En un aula de formación presencial el alumno debe escuchar toda la clase tanto si lo necesita como si no.