Formación Continua: Clave de Éxito para Empresa y Trabajador

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El conocimiento es poder
La gran apuesta, o al menos la voluntad, de implantar un sistema potente y eficaz de formación continua que se viene experimentando en España en los últimos años no es una cuestión baladí, pues estamos hablando de la mejor inversión que una empresa y un trabajador pueden realizar por su futuro.

La globalización de los mercados y la eclosión de nuevas tecnologías exigen a las empresas una inversión continua en el recurso más importante con el que cuentan: su capital humano.

El conocimiento es un factor de productividad que afecta a la competitividad de la empresa y del que depende su capacidad para innovar, condición indispensable para crecer en la economía del conocimiento y en un entorno tan cambiante como el actual.

Innovar es convertir el conocimiento en riqueza, y el conocimiento se aporta y se transmite mediante la formación.

Bien es cierto que muchas empresas todavía achacan a la rutina diaria, al cumplimiento de objetivos o a la manida frase "falta de tiempo" para dejar en un segundo, por no decir enésimo plano, un proceso vital como es el reciclaje del conocimiento. Unido a esto se encuentra la creencia de que "lo que hacemos lo conocemos como nadie", por lo que se extiende la creencia de no necesitar conocimiento adicional y, menos aún, que "alguien de fuera" pueda enseñarnos "sobre lo nuestro"

Algunas de estas excusas pueden ser ciertas en parte, pero hay que tomar conciencia de la crucial importancia de la formación y que por supuesto no es una pérdida de tiempo y dinero sino la mejor inversión a corto, medio y largo plazo.

El beneficiario de la formación no es sólo para el trabajador; para la empresa supone una inversión que ayuda a enfrentar los retos futuros y, entre otros, se obtienen múltiples beneficios como: 

  • Motiva a los empleados, contribuyendo a que las personas sean más competitivas, al prepararlas para la toma de decisiones y para la solución de problemas en el ámbito de sus competencias, y permite alcanzar mayores proyectos empresariales.
  • Mejora la imagen de marca y el prestigio de la empresa, que resulta así más atractiva tanto para sus propios trabajadores como para los externos, y permite atraer y retener el talento, clave para el éxito empresarial.
  • Aumenta la productividad y mejora la calidad de servicios y/o productos, contribuyendo a la satisfacción y la fidelización del cliente,aumentando la rentabilidad.
  • El impacto es inmediato. Mientras otro tipo de inversiones necesitan de periodos de adaptación al cambio, lo aprendido por el personal puede aplicarse, en muchos casos, desde el momento en que se asimila el conocimiento y, en ocasiones, desde antes de finalizar el proceso formativo.
  • Genera confianza en la organización, fideliza al empleado e incrementa su polivalencia, mejorando la flexibilidad y reduciendo gastos de absentismo. El personal formado es mucho más eficaz en su trabajo y perciben la posibilidad de recibir formación continua como una "retribución" complementaria.

Queda claro, por tanto, que el coste de la formación en la empresa es bajo en relación a los beneficios que aporta a corto y medio plazo y, además puede estar totalmente subvencionado. Además de los planes de formación, tradicionalmente organizados por sindicatos y patronales, todas las empresas pueden disponer de un crédito anual en función del tamaño de su plantilla y de la cuantía ingresada en concepto de cuota de formación profesional.

Cualquier empresa puede financiar las acciones formativas, llegando incluso a suponerle un coste cero.

Incluso con estas facilidades, muchas empresas no agotan el 100% de su crédito, perdiendo los importes no consumidos. En estos casos la formación que no se realiza no puede achacarse a falta de recursos sino más bien a falta de interés por las empresas y por supuesto de los empleados, los cuales tienen el derecho de reclamar esa formación.

Así pues, no hay excusascualquier empresa con necesidad de innovar mediante la mejora de su knowhow, dispone de recursos para cubrirla. Sólo necesita un buen plan de formación de empresa con acciones prácticas y efectivas, que se fundamentará en la detección y análisis de sus necesidades de formación y la consiguiente identificación y selección de los recursos necesarios.

En próximas publicaciones hablaremos más en detalle sobre el proceso de análisis y desarrollo de planes de formación para empresas. Mientras, estamos a su diposición para ayudarle a acercarse al éxito.

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