El Perfil Profesional del Futuro

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¿Qué capacidades debemos tener los profesionales, los trabajadores cualificados, en general, para ser competitivos y hacernos imprescindibles en el contexto laboral y productivo de las próximas décadas?

Ya se habla de la necesidad de reinventarse, reinvención que sólo es posible a través de la formación, en nuevas tecnologías, en nuevas formas de gestión del tiempo y aplicando fórmulas para mejorar nuestra productividad, pero ¿qué cuestiones concretas serán las más demandadas en el futuro, que características debe de tener el profesional del futuro?

Las capacidades imprescindibles en el Perfil Profesional del Futuro

– Productividad: La productividad personal se ha convertido en una de las características más apreciadas, esto no significa trabajar más horas, sino trabajar mejor, aprovechar mejor el tiempo de trabajo, centrarse en lo importante, cumplir los objetivos a tiempo y sin estrés.

 

– Capacidad de concentración: Muy ligado a la productividad, sin capacidad de concentración es imposible ser productivo. Para mejorar nuestra capacidad de concentración debemos trabajar técnicas de aislamiento y concentración que nos ayuden a no se distraernos ni ser interrumpidos.

 

– Manejo de las nuevas tecnologías: La excusa “no me gustan las nuevas tecnologías” ha dejado de ser válida, si no quieres tener que formarte y conocer el manejo de las nuevas tecnologías es mejor que busques un trabajo de cuidador de camellos en el desierto. Y con nuevas tecnologías no me refiero a conocer Microsoft Word a nivel de usuario y tener una dirección de correo electrónico, sino a conocer a fondo el funcionamiento de los programas que se utilizan en nuestro ámbito laboral, conocer a fondo formas de búsqueda de información en internet, manejo de plataformas y herramientas online y si es posible nociones de desarrollo de páginas web, diseño gráfico y programación.

 

– Trabajo colaborativo y en red: Debemos acostumbrarnos a trabajar en grupos amplios que se coordinan constantemente, las tareas se hacen más complejas y por tanto nuestro trabajo estará ligado al de otros compañeros tanto dentro como fuera de la empresa, la coordinación será preferentemente a través de herramientas online o en todo caso en reuniones sectoriales por videoconferencia, las reuniones presenciales interminables con numerosos asistentes han caído en desgracia, su inoperatividad las ha matado.

 

– Adaptabilidad al Cambio: Debemos ser conscientes de que trabajar toda la vida en lo mismo, ya no es posible, nuestro trabajo irá cambiando, las exigencias y los procesos a realizar estarán en continuo cambio, por tanto, debemos saber adaptarnos rápidamente y sin que ello nos cree inseguridad y frustración. Vivimos en una sociedad en cambio constante, debemos manejarnos en este contexto lo mejor posible.

 

– Movilidad: Nuestro trabajo ya no estará ligado a un escritorio, debemos ser capaces de trabajar en cualquier lugar, utilizando nuestro portátil, tablet o móvil, en la oficina o en casa, el teletrabajo tomará cada vez más importancia, debemos ser capaces de trabajar con herramientas que no nos aten a un dispositivo, es decir herramientas que nos permitan tener nuestros documentos online y disponibles en cualquier lugar, herramientas en la nube como Dropbox, Google Drive o Microsoft Skydrive.

 

– Capacidad para trabajar por objetivos: Ya no seremos juzgados por el tiempo que trabajamos, sino por los objetivos que conseguimos, la presencialidad, es decir, que un trabajador cumpla 8, 10 ó 12 horas en el trabajo al día no garantiza nada más que la alta temperatura de su asiento, más horas de trabajo casi nunca significan mayor productividad ya que el trabajador cumple las horas agotado, trabajando mal la mayor parte de su jornada, cuando no perdiendo el tiempo de forma constante, además de quemar a los trabajadores que cada vez estarán más descontentos con su trabajo y con su vida y esto mina también la lealtad del trabajador a la empresa.

 

El trabajo por objetivos, utilizado ya en muchas empresas del sector tecnológico con éxito, se extenderá y mejorará nuestra productividad, a la vez que ayudará a la conciliación de la vida personal y el trabajo, básicamente tendremos asignados unos objetivos y un plazo para realizarlos, dejando la responsabilidad de repartirse las horas de trabajo y en qué lugar trabajarlas, en manos del trabajador, la contrapartida a esta flexibilidad horaria evidentemente será la exigencia estricta en cuanto al cumplimiento de los objetivos.

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